Viernes, diez menos cuarto de la noche. La sala está llena, hay dos mesas de ocho y la de la ventana pide cambiar un plato porque uno de ellos es celíaco. En cocina hay doce tickets colgados y uno se ha caído detrás de la plancha. La mesa cinco lleva veinte minutos esperando el segundo y nadie lo sabe hasta que el cliente levanta la mano.
Nada de eso se arregla con un TPV más bonito. Se arregla con un TPV que entienda que en un restaurante lo importante no es la caja, es el camino que hace cada comanda desde la mesa hasta el pase y de vuelta. Si buscas una visión general de qué mirar al elegir, la tienes en cómo elegir TPV para bar o restaurante. Aquí nos centramos en el flujo de trabajo de un restaurante, pieza a pieza.
El plano de mesas: saber qué pasa en la sala sin recorrerla
El plano de mesas es la pantalla que más se mira en un restaurante. Tiene que responder de un vistazo a tres preguntas: qué mesas están libres, cuáles están comiendo y cuáles llevan demasiado tiempo esperando.
En el TPV de Vantaris el plano es visual y muestra el estado de cada mesa por colores. Puedes crear tantas zonas como necesites (sala, terraza, barra, reservado), cada una con su configuración y, si quieres, sus propios precios. Hay una alerta de mesa ocupada demasiado tiempo, útil para detectar tanto la mesa a la que no le llega el segundo como la que lleva media hora con los cafés terminados en un sábado con lista de espera. Y cuando cambia el turno o el cliente se mueve, la mesa se transfiere entre camareros con un toque.
La comandera: que la nota no pase por la barra
El recorrido clásico es: el camarero apunta en la libreta, vuelve a la barra, lo teclea en el TPV y el ticket sale en cocina. Cada paso es una oportunidad de error y un viaje que no se dedica a la sala.
Con una comandera el camarero toma el pedido en la mesa y llega al TPV y a la cocina al instante. Lo que más importa en un restaurante:
- Modificadores y alérgenos con un toque. “Sin cebolla”, “poco hecho”, “sin gluten” se marcan sobre el plato, no se escriben. Los alérgenos del producto se muestran al seleccionarlo, tanto en el TPV como en la comandera.
- Notas libres para lo que no está previsto.
- Fotos de los platos, que ayudan mucho al camarero nuevo el primer fin de semana.
- Cobro en la mesa con Tap to Pay: el propio dispositivo Android hace de datáfono contactless.
La comandera se conecta al TPV por la wifi del local, así que antes de instalarla conviene revisar que la señal llega a todas las mesas. Sobre cuándo compensa y cuándo no, tienes más en qué es una comandera electrónica.
Si trabajas con alérgenos (y trabajas: es obligatorio informar), te recomendamos también alérgenos en la carta: qué obliga la ley.
La pantalla de cocina y los pases
En cocina, el problema no es recibir los pedidos, es ordenarlos. Qué mesa entró antes, qué platos salen juntos, cuándo se marcha el segundo de la mesa cinco.
La pantalla de cocina (KDS) de Vantaris resuelve eso así:
| Problema en cocina | Cómo lo trata la pantalla de cocina |
|---|---|
| No se sabe qué pedido lleva más esperando | Cada pedido cambia de color por tiempo: verde, amarillo y rojo, con tiempos configurables |
| Platos de la misma mesa que salen a destiempo | Los platos se agrupan por mesa y comanda |
| Primeros y segundos mezclados | Indicador de primer plato y segundo plato |
| El camarero no sabe cuándo recoger | Botón de “listo” por plato y aviso al camarero cuando todo está preparado |
| Nadie mira la pantalla en plena hora punta | Anunciador por voz de los pedidos nuevos, activable cuando haga falta |
| La pantalla falla en mitad del servicio | Los pedidos se envían automáticamente a una impresora de respaldo |
La pantalla registra además cuánto tarda cada plato, de modo que al final de la semana puedes ver dónde se atasca la cocina con datos, no con impresiones. Y el equipo de cocina puede fichar entrada y salida desde la misma pantalla, sin ir al TPV de sala.
¿Pantalla o papel? No hay una respuesta única, y en Vantaris puedes usar las dos a la vez durante la transición. Lo analizamos a fondo en pantalla de cocina (KDS) o comandas en papel.
Dividir la cuenta sin sacar la calculadora
La mesa de ocho del cumpleaños quiere pagar “cada uno lo suyo, menos la tarta, que la pagamos entre todos”. Si el TPV no lo resuelve, el camarero se pasa diez minutos en la mesa con un papel.
En Vantaris la cuenta se divide por partes iguales con un toque, por productos individuales o dejando que cada uno pague lo suyo, y el cobro puede ser mixto: una parte con tarjeta y otra en efectivo. Las propinas digitales están integradas. Si además activas la carta web, cada comensal puede marcar lo que ha tomado desde el QR de su mesa y pagarlo en su móvil; lo que queda sigue pendiente para los demás o para cobrarlo en caja.
Reservas: que la mesa esté donde tiene que estar
Las reservas por teléfono, por Instagram y por la web, cada una en un sitio, son la receta para una mesa doble o un grupo que llega y no tiene sitio. Lo razonable es que todas acaben en el mismo plano de mesas.
Quedary, el módulo de reservas de Vantaris, es una página de reservas propia del restaurante, con tu logo y tus fotos, enlace propio y QR, disponible en 9 idiomas. Cuesta 25 €/mes por local, IVA incluido. Lo importante para un restaurante:
- Usa el mismo motor de disponibilidad que el TPV, así que no ofrece huecos ocupados. Si una reserva web coincide con una apuntada a mano en el local, no se acepta sola: queda pendiente para que decidas tú.
- Anti no-show: fianza al reservar (cantidad fija o porcentaje) o tarjeta en garantía con cargo si el cliente no se presenta, configurable para pedirla siempre, solo a clientes con historial de plantones o nunca.
- Recordatorios automáticos y lista de espera: si alguien cancela, se avisa al siguiente.
- Reglas propias: confirmación instantánea o manual, antelación mínima y máxima, política de cancelación.
Los plantones cuestan más de lo que parece; tienes una guía completa en no-shows: cómo evitarlos.
El menú del día, en dos toques
De lunes a viernes, a las dos de la tarde, medio restaurante pide menú. Si cada menú son cuatro productos sueltos que el camarero tiene que marcar uno a uno y luego aplicar un descuento, se pierde tiempo y se cuelan errores.
El TPV de Vantaris monta menús y combos con sus grupos de elección (primero, segundo, postre, bebida) y un precio cerrado. Se vende en dos toques y los platos del menú llegan a cocina agrupados y claros. Un aviso honesto: hoy el menú se vende desde el TPV y desde los pedidos web; desde la comandera está anunciado como próximamente.
Stock, escandallos y delivery: lo que hay y lo que viene
Aquí conviene separar lo disponible de lo anunciado.
- Stock: el módulo de stockage e inventario (9,90 €/mes, IVA incluido) es hoy una versión sencilla: alta de productos y proveedores, entradas y salidas, alertas de stock mínimo e historial de movimientos.
- Escandallos y food cost automáticos: en desarrollo. El descuento de ingredientes por receta con cada venta todavía no está disponible. Mientras tanto, puedes calcularlo a mano con nuestra guía de escandallo: cómo calcular el coste de un plato.
- Delivery: la integración con Glovo y Uber Eats está anunciada como próximamente. Hoy no entra sola en el TPV.
Qué montaje necesita tu restaurante
No todos los restaurantes necesitan todas las piezas el primer día. Una orientación:
| Tipo de restaurante | Montaje razonable | Plan orientativo |
|---|---|---|
| Casa de comidas pequeña, cocina a la vista | TPV + impresora de comandas | Starter, 30 €/mes |
| Restaurante de una sala con dos o tres camareros | TPV + comanderas + impresora | Profesional, 40 €/mes (3 comanderas incluidas) |
| Restaurante con sala, terraza y cocina de volumen | TPV + comanderas + pantalla de cocina | Profesional + licencia de cocina (10 €/mes) |
| Varias plantas o varias cajas | TPV central y secundarios + comanderas + cocina | Enterprise, 65 €/mes |
Todas las cuotas llevan IVA incluido, sin permanencia y con un 20 % de descuento en pago anual. Si ya tienes móviles o tablets Android, puedes usar solo la licencia: 5 €/mes por comandera y 10 €/mes por pantalla de cocina. Si prefieres el equipo, la comandera GEON X1 cuesta 219,95 € y la pantalla de cocina SUNMI D2s, sellada IP55 frente a polvo y salpicaduras, 590 €. El cálculo completo con ejemplos está en cuánto cuesta un TPV, y si te preguntas qué es exactamente cada pieza, empieza por qué es un TPV.
Cómo lo resuelve Vantaris
En la página de Vantaris para restaurantes tienes el resumen: plano de mesas por zonas, comandera con modificadores y alérgenos, pantalla de cocina y control de stock, con el delivery en camino. Las piezas son el TPV, que funciona sin internet y cumple Verifactu, la comandera, la pantalla de cocina y las reservas con Quedary.
Consulta los planes en precios y el hardware en la tienda. Si vienes de otro sistema, lee antes cómo cambiar de TPV sin perder datos.