Un TPV (terminal punto de venta) es el sistema con el que un negocio cobra, emite el ticket o la factura y deja registrada cada venta. En inglés se le llama POS, de point of sale. Es lo que ves detrás de la barra de un bar, en el mostrador de una tienda o en la recepción de una peluquería: una pantalla, una impresora de tickets y, casi siempre, un cajón para el efectivo o un datáfono al lado.
Pero un TPV no es solo el aparato. Es la suma de un software (el programa que lleva la carta o el catálogo, los precios, las mesas o las citas, la caja y las facturas) y un hardware (los equipos donde corre ese programa y los periféricos que se le conectan). Esta guía explica cada pieza, los tipos de TPV que existen, dónde se guardan los datos, qué exige la ley en España y en qué fijarte antes de elegir uno.
Para qué sirve un TPV
Una caja registradora suma importes. Un TPV gestiona el negocio. En el día a día, un sistema TPV sirve para:
- Vender y cobrar: marcar productos o servicios, aplicar descuentos, dividir la cuenta y cobrar en efectivo o con tarjeta.
- Emitir tickets y facturas que cumplan la normativa fiscal, con su numeración y, cuando toque, su código QR.
- Organizar el trabajo: plano de mesas en hostelería, agenda de citas en peluquería, venta por código de barras en una tienda.
- Comunicar sala y cocina: el pedido que se marca en caja o en la comandera llega a la cocina, impreso o en pantalla.
- Controlar la caja: apertura, entradas y salidas de dinero, arqueo y cierre al final del turno.
- Sacar números: ventas por hora, productos que más se venden, ticket medio, rendimiento por empleado.
Cuanto más grande es el negocio, más peso tienen las últimas funciones. En un puesto de mercadillo basta con cobrar y facturar; en un restaurante con terraza y cocina de volumen, lo importante es que el pedido no se pierda por el camino.
Las partes de un TPV: el hardware
No todos los negocios necesitan todas las piezas. Esta es la lista completa, de la imprescindible a la opcional.
El terminal
Es el equipo principal: una pantalla táctil (lo habitual en hostelería y comercio es de 15,6 pulgadas) con un ordenador dentro. Puede llevar Android o Windows, con o sin impresora integrada, y algunos modelos añaden una segunda pantalla orientada al cliente para que vea lo que se le cobra. Si dudas entre los dos sistemas operativos, lo explicamos en TPV Android o Windows.
La impresora de tickets
Imprime el ticket del cliente y, en muchos locales, las comandas de cocina. Lo normal es una impresora térmica de 80 mm con corte automático, que no usa tinta. Puede ir integrada en el terminal o conectada aparte por cable, red o WiFi. En hostelería es frecuente tener una en caja y otra en cocina.
El cajón portamonedas
El cajón de siempre, que se abre solo cuando se cobra en efectivo. Suele conectarse a la impresora con un cable RJ11. Existe también el cajón inteligente o recicladora de efectivo: una máquina en la que el cliente mete el dinero y que devuelve el cambio exacto sin que nadie toque la caja. Si te interesa el tema del efectivo, lee cómo hacer un cierre de caja sin descuadres.
El datáfono
El terminal que cobra con tarjeta, móvil o reloj. Puede funcionar por su cuenta o integrado con el TPV: en ese caso el TPV le envía el importe y el cobro queda atado al ticket, sin teclear la cifra dos veces. Es una de las integraciones que más errores de caja evita. Lo desarrollamos en TPV con datáfono integrado.
El escáner de códigos de barras
Imprescindible en comercio: lee el código del producto y lo añade a la venta sin teclear. Hay pistolas inalámbricas, con cable y lectores fijos de mostrador. También sirve para hacer inventario.
La balanza
Para vender al peso: fruta, charcutería, pan, granel o frutos secos. Conectada al TPV, el precio se calcula a partir del peso sin tener que apuntarlo a mano.
La comandera
Un móvil o terminal de mano con el que el camarero toma el pedido en la mesa y lo manda directo a cocina y a caja. Algunas llevan impresora para dar el ticket en la mesa y otras pueden cobrar con tarjeta en el propio aparato. Explicamos cuándo compensa en comandera electrónica: qué es y cuándo la necesitas.
La pantalla de cocina (KDS)
Sustituye a las comandas de papel en cocina: los pedidos aparecen en una pantalla, ordenados por tiempo y por mesa, y el cocinero los marca como listos. Si dudas entre papel y pantalla, tienes la comparativa en pantalla de cocina KDS o comandas en papel.
Otros periféricos
- Kiosko de autoservicio: una pantalla grande en la que el cliente pide y paga solo. Lo analizamos en cuándo compensa un kiosko de autoservicio.
- Pantalla avisadora: un televisor que muestra qué pedidos se están preparando y cuáles están listos para recoger.
- Llamadores: los pagers que vibran cuando el pedido está listo, muy usados en terrazas grandes y comida rápida.
Las partes de un TPV: el software
El programa es lo que de verdad marca la diferencia entre un TPV y otro. Casi todos comparten un núcleo común:
| Función | Qué hace |
|---|---|
| Catálogo | Productos o servicios, familias, precios, variantes, extras y alérgenos |
| Venta | Marcar, modificar, dividir la cuenta, aplicar descuentos y cobrar |
| Facturación | Tickets y facturas con numeración correlativa y, con Verifactu, QR y registro encadenado |
| Caja | Apertura, movimientos de efectivo, arqueo y cierre del turno |
| Empleados | Usuarios con PIN, permisos por rol y registro de quién hace cada operación |
| Informes | Ventas por día, hora, producto, empleado o método de pago |
A partir de ahí, cada sector pide cosas propias: plano de mesas y comandas en hostelería, agenda y ficha de cliente en peluquería, códigos de barras y stock en una tienda, venta al peso en una panadería. Por eso conviene mirar guías específicas: TPV para bar o cafetería, TPV para restaurante, TPV para peluquería y estética, TPV para panadería o heladería y TPV para tienda.
Tipos de TPV según el equipo
TPV fijo
Un terminal en el mostrador o la barra, con sus periféricos conectados. Es el puesto central del local: donde está el cajón, donde se imprime el ticket y, en muchos casos, el equipo que coordina al resto de dispositivos. Es la opción de casi cualquier negocio con un punto de cobro estable.
TPV móvil (comandera)
Un dispositivo de mano que trabaja junto al TPV fijo. El camarero toma nota en la mesa, el pedido sale hacia cocina y la cuenta queda abierta en el sistema. No sustituye al TPV central: lo complementa para que el personal no tenga que volver a la barra en cada pedido.
TPV en el móvil o en el datáfono
El propio teléfono o un datáfono Android hace de TPV completo: cobra, emite el ticket y lleva la caja. Es la opción más ligera y barata para un negocio con una sola barra, un food truck, un puesto de mercadillo, eventos o un mostrador pequeño. Su límite habitual es que funciona solo: no se le suelen conectar comanderas, pantallas de cocina ni cajones.
TPV de autoservicio
El kiosko en el que pide y paga el propio cliente. No sustituye al TPV del local: es otro punto de venta más, conectado al mismo sistema.
Dónde viven los datos: nube, local o híbrido
Esta es la pregunta técnica que más consecuencias prácticas tiene:
- TPV local: todo se guarda en el equipo del negocio. Funciona sin internet, pero ver las ventas desde casa es difícil y, si el equipo se rompe sin copia de seguridad, los datos se pierden con él.
- TPV en la nube: todo se guarda en servidores externos y se consulta por internet. Accedes desde cualquier sitio, pero si la conexión cae y el sistema depende de ella para cada venta, dejas de cobrar.
- TPV híbrido: el equipo del local trabaja con sus propios datos y los sincroniza con la nube cuando hay conexión. Sigues cobrando si se cae internet y ves los números desde el móvil cuando vuelve.
Para hostelería y comercio, el modelo híbrido suele ser el más sensato, porque junta lo mejor de los dos. Lo explicamos con detalle en TPV en la nube o local: cuál conviene.
Qué tiene que cumplir un TPV en España
Verifactu
La Ley 11/2021 y el Real Decreto 1007/2023 obligan a que los programas informáticos de facturación garanticen la integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. En la práctica, cada factura o ticket queda encadenado al anterior con una huella, lleva un código QR y una leyenda, y en modo Verifactu se envía a la Agencia Tributaria. Las fechas de obligación para los negocios son el 1 de enero de 2027 para las empresas que tributan por Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto, incluidos los autónomos. Lo tienes todo explicado en qué es Verifactu y desde cuándo obliga y en las dudas frecuentes sobre Verifactu. En el País Vasco rige TicketBAI.
Otras obligaciones que suelen pasar por el TPV
- Registro de jornada: desde el Real Decreto-ley 8/2019, las empresas tienen que registrar la jornada de sus trabajadores. Muchos negocios lo resuelven con el propio sistema del TPV. Detalle en control horario en hostelería: qué exige la ley.
- Alérgenos: el Reglamento (UE) 1169/2011 obliga a informar de los alérgenos de lo que se sirve. Si la carta sale del TPV, conviene que el catálogo los tenga bien marcados. Lo contamos en alérgenos en la carta: qué obliga la ley.
Qué mirar antes de elegir un TPV
Las funciones se parecen mucho entre sistemas; las diferencias están en otro sitio:
- Que siga cobrando sin internet. Pregunta qué pasa exactamente si se corta la conexión en plena hora punta.
- Que cumpla Verifactu y que el proveedor te lo confirme por escrito.
- La permanencia. Un contrato de 24 o 36 meses te ata aunque el sistema deje de servirte.
- El coste total, no solo la cuota: equipo, licencia, instalación y comisiones del datáfono. Lo desglosamos en cuánto cuesta un TPV.
- Los periféricos que de verdad vas a usar, y si puedes añadirlos más adelante en vez de pagarlos todos desde el primer día.
- El soporte cuando algo falla un sábado por la noche.
La guía completa está en cómo elegir TPV para un bar o restaurante, y si ya tienes uno y quieres cambiar, lee antes cómo cambiar de TPV sin perder datos.
Glosario rápido
- TPV / POS: terminal punto de venta. El sistema de cobro y facturación del negocio.
- Periférico: cualquier aparato que se conecta al TPV (impresora, cajón, escáner, balanza, comandera).
- Comandera: dispositivo de mano para tomar pedidos en la mesa.
- KDS: kitchen display system, la pantalla de cocina que sustituye a las comandas de papel.
- Datáfono: terminal de cobro con tarjeta.
- Arqueo: recuento del dinero de la caja para comprobar que coincide con lo que dice el sistema.
- Cierre de caja: el resumen de ventas y cobros al terminar el turno o el día.
- Factura simplificada: el ticket de toda la vida, con valor de factura para ventas al consumidor.
- Verifactu: el sistema de facturación que exige el reglamento español, con registro encadenado y QR.
- Licencia: el derecho de uso del software, normalmente con cuota mensual.
Cómo lo resuelve Vantaris
Vantaris es la misma aplicación para hostelería, comercio y peluquería, y se adapta sola al negocio: muestra Mesas en hostelería, Venta en una tienda y Citas en una peluquería. Hay dos formas de usarla:
- El TPV de Vantaris, en tablet, terminal táctil u ordenador. Funciona sin internet y sincroniza con la nube cuando vuelve la conexión, cumple Verifactu y admite periféricos: impresora, cajón, balanza, escáner, comanderas y pantalla de cocina. Nuestro terminal estándar es el Landi C20 Pro, Android, con impresora térmica de 80 mm integrada.
- Vantaris Lite, en el móvil o en un datáfono Android. Cobra, emite factura que cumple Verifactu con su QR y lleva la caja, pero trabaja sola: no admite periféricos ni se instala en tablet, TPV u ordenador.
Los planes se eligen por tamaño de negocio y van de 20 a 65 €/mes, con IVA incluido y sin permanencia. Los tienes en precios y en los cuatro planes de Vantaris. El kiosko está en fase de lanzamiento y el cajón inteligente llegará próximamente. Si quieres ver cómo encaja en tu sector, empieza por restaurantes, bares y cafeterías, tiendas o peluquerías, y si ya sabes qué equipo te hace falta, está todo en la tienda.